Ecualización... bueno o malo?

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Este post se publicó en forum.headphones.com en Julio de 2019 en un hilo sobre la ecualización hablando sobre si era bueno o mal y si alguien lo utilizaba. Mis impresiones y pensamientos se mantienen igual…

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Mis impresiones sobre el tema (como si alguien me hubiera preguntado) son que la elección de ecualización es algo tan subjetivo como la elección de música de cada uno.

Mirando el asunto desde tres puntos de vista diferentes, los cuales son todos relevantes a mi mismo y mis opiniones personales, sería como artista (músico etc.), como técnico de sonido (aunque algunos prefieren que se les llame ingenieros) y como usuario final (el que escucha).

Desde la perspectiva del Artista

Como artista, empecé a actuar con 16 años y lo hacía regularmente hasta hace unos 5 años cuando decidí que estaba cansado de llegar a casa cuando amanecía (los conciertos empiezan muy tarde aquí). En el escenario, mientras que a todos nos gustaría pensar que el público está escuchando lo que queremos que oigan, en realidad, estamos totalmente a merced del técnico de sonido. Lo que oiga la audiencia está totalmente fuera de nuestras manos y lo único que podemos hacer es asegurarnos de hacer la mejor actuación posible e intentar olvidarnos de todo lo demás (lo cual es algo que a muchos artistas les cuesta y nunca acaba bien).

En el estudio… depende. Mientras que hay estudios que tienen todo perfectamente alineado, estos están normalmente fuera del alcance de los grupos y artistas que no son de primera (o sea, tienen suficientes fondos para poder pagarlos). En estudios más pequeños, depende más del equipo que tengan disponible y la persona que realiza las grabaciones y masterización. Aquí, el artista obviamente tiene algo que decir en cuanto al sonido final, pero hay que recordar que el tiempo de estudio no es barato, así que muchos de los artistas con presupuestos reducidos tienen que comprometer algunas cosas con el fin de reducir costes.

Finalmente, en cuanto a lo que un artista quiere que el usuario final oiga exactamente las cosas como ha decidido el artista, pues si, se ha invertido mucho tiempo en buscar nuestro “sonido” pero a la misma vez, como artista, estoy mas contento si alguien decide ecualizar mi música y luego escucharlo que si decide prescindir de ella por que “le faltaban graves para su gusto” o algo parecido.

Desde la perspectiva del Técnico de Sonido


Pasando a mi punto de vista como técnico de sonido, he trabajado tanto en estudios como en directos, y de nuevo, mucho depende de compromisos y hacer lo que uno puede con lo que tiene.

En un directo, dependes de cosas como acústica de la sala, la cantidad de público, el equipo de sonido presente, etc. En este caso, tienes que trabajar con lo que hay. A dia de hoy, muchos sistemas de medición han facilitado la vida en cuanto a afinar y montar los equipos. Puedes utilizar programas para asistir en la colocación de altavoces y subwoofers etc., aunque los oído siguen siendo igual de importantes. Yo utilizo DSP para hacer la afinación general para el evento (delays, eliminar rebotes y picos etc.) y después, utilizo la ecualización de la consola para ajustar cada banda y miembro conforme se desarrolla el espectáculo.

Nuevamente, en el caso de bandas y artistas de cabezas de cartel, pueden especificar mucho más que uno de relleno, quienes dependen mucho más de lo que el evento o local les entregue. Como técnico, invierto 100% de mi energía en hacer que las cosas suenen como yo creo que deben, pero al fin y al cabo, es solo mi preferencia personal. Suene como suene (dentro de ciertos límites), habrán personas que lo odien y querrán más graves o más medios etc. Mi trabajo consiste en crear el mejor sonido posible (a mis oídos) a hacer que el artista confíe en mí (lo cual no siempre es fácil). Dependo totalmente de las herramientas a mi alcance, junto con el esfuerzo del artista, y por mucho que me esfuerce, nunca sonarán dos actuaciones igual.

En el estudio es diferente. En el estudio puedes regrabar, remezclar, remasterizar, añadir efectos, procesar después etc. Mi preferencia, en el estudio, es grabar un sonido lo más limpio posible y sin color. Si necesito añadir ecualización, filtros, efectos etc., prefiero hacerlo después, una vez acabada la grabación. Obviamente hay algunos escenarios increíbles, con sistemas increíbles, y todo montado al gusto del productor, pero de nuevo, estos estudios suelen estar en la parte alta de los presupuestos, los estudios de niveles más básicos tenemos que apañarnos con lo que tenemos.

Me encanta sentarme con el artistas y pasar por todos los procesos pero también tengo que decir que hay muchos artistas que son unos músicos impresionantes pero no tienen ni idea de como conseguir ese sonido que tienen en la cabeza. Esto puede dificultar la tarea porque acabas dando vueltas en círculo hasta llegar al punto de partida (y esto también puede pasar con los productores). En estos casos, hago los retoques cuando el artista no está y pido sus opiniones después. Nuevamente se trata de ganarse la confianza del artista y que siente que él está tomando las decisiones.

También diré que en los estudios grandes están más preocupados sobre impedancias de cables etc., pero en la mayoría de estudios en los que he trabajado (más instalando que operando), los mejores cables son los que funcionan y no introducen ruidos. Si algo suena raro, entonces los cables (y otras cosas) se cambian para buscar la solución, pero mientras los cables y conexiones sean de buena calidad, no hay nadie contando los electrones que recorren dichos cables.

En relación al usuario final, desde el punto de vista del estudio, nadie espera que ese usuario tenga el mismo sistema, ni acústica, que el estudio donde se ha grabado, mezclado y/o masterizado. Lo único que se puede hacer es conseguir que suene lo mejor (y lo más cercano a ese sonido en tu cabeza posible) posible, en una gran variedad de sistemas. Por ejemplo, creo que la mayoría de los consumidores de música de hoy en día tienen altavoces y sistemas elevados en graves, lo cual significa que, si tu grabación tiene muchos graves (que una gran parte de música moderna es así, pero ese es otro tema), resultará demasiado cargado para los que no quieren graves excesivos. Sin embargo, si reduces los graves para contrarrestarlo, la persona que escuche en un sistema más neutro (o sin subwoofer por ejemplo) lo encontrará anémico.

Esto hace que sea imposible asegurar que to grabación suene como tu quieres en todos los sistemas de todo el mundo, por lo cual, lo único que puedes hacer es buscar un buen punto medio (o regalar auriculares con cada copia).

Esto se nota mucho en la música que fue grabado en los 80 (y 90) donde el monitor de estudio más común era el Yamaha NS-10. El NS-10 estaba muy lejos de ser un buen altavoz y la mayoría de los apasionados del audio los odiarían, sin embargo, fue un monitor muy conocido y el dicho era “si puedes hacer que suene bien en un NS-10, sonará bien en todas partes”.

Desde la perspectiva del consumidor…


Ahora, mi último punto de vista es como el usuario final, o sea, el que escucha y ama la música. Mientras que hay muchas personas interesadas en el audio de alta gama, la verdad es que la gran mayoría de personas que escuchan música ni siquiera han oído hablar de las marcas que son mencionadas entre audiófilos. La mayor parte de los amantes de la música son simplemente eso, amantes de la música. No tienen ni idea si el sistema a través del cual escuchan (sea altavoces, auriculares o incluso en un directo) suena algo parecido al original o no, solo saben si les gusta el resultado final o no. Si alguien tiene un sistema que no suena como quieren, la ecualización es un modo genial de adaptarlo a su gusto.

Esto significa que ya no es una representación fiel a lo que el artista quería que escucharas? Honestamente, dudo mucho que la marca de tus altavoces esté muy alto en la lista de de preocupaciones del artista, al no ser que ese artista se dedique a crear música para el mundo audiófilo (que los hay). Vamos a escoger, solo como ejemplo, una canción que fué mezclada en los monitores NS-10, digamos “Born In The USA” de Bruce Springsteen. Esta canción fue mezclada y masterizada en unos monitores de estudio que tienen una respuesta de frecuencias así:


 (gráfico de Sound On Sound)

Eso significa que, para reproducir lo que ellos oían en el estudio (sin entrar ni siquiera en la acústica de la sala, ni el hecho de que cada uno oye la música un poco diferente), necesitarías unos altavoces que tengan una FR parecida.

Ahora, si cojemos otra cancion, digamos “Paris” de The Chainsmokers, esta fue mezclada en unos Genelec 8351s. Este gráfico muestra el FR de los Genelec (no puedo confirmar que sea exacto porque no encuentro uno directamente de Genelec para este modelo):


(gráfico de Gearslutz)

Es muy fácil ver las diferencias entre los Yamaha y los Genelec, así que, como ejemplo extremo, si quisieras escuchar un poco de Bruce Springsteen seguido de algo de The Chainsmoker, necesitarías cambiar de monitores o… utilizar ecualización.

Así que, mi post tan extremadamente largo, básicamente viene a decir que da igual cuanto gastes en un sistem, da igual cuantos gráficos y mediciones leas, da igual lo que hagas, el único resultado que puedes buscar es el que suena bien para tí.

No es posible ser 100% fiel a la grabación original, porque ni siquiera el estudio era 100% fiel a ella, simplemente lo llevaron a un punto donde querían estar. Si la producción del estudios, o el técnico del directo, alcanzaron resultados que suenan geniales, entonces hicieron un buen trabajo, pero solo pueden determinar esto a través de lo que tienen a mano.

Lo mismo va para nosotros, amantes del audio (atentos, que no he dicho amantes de la música por que hay más amantes de la música que de audio), si conseguimos llegar a un punto donde nuestro sistema suena perfecto para nuestros gustos, entonces creo que hemos llegado al punto más alto que se pueda alcanzar, La ecualización es solamente otro vehículo que nos puede ayudar a llegar hasta ese destino.

SenyorC