Review - Moondrop SSR (sub 50€)

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Review disponible en YouTube: Ep.24 - Moondrop SSR

Intro…

He tenido los Moondrop SSR sentados a mi lado desde hace ya algún tiempo pero no he tenido ocasión de probarlos hasta esta última semana.

La verdad es que evité comprar los SSR durante bastante tiempo debido a las mediciones que vi cuando salieron a la venta. Después de que algunas personas en quien confío me dijeron que eran decentes, finalmente decidí darles una oportunidad.

Como quizás ya sepa, si eres seguidor del canal o blog, los Moondrop Starfield son mis IEMs preferidos por debajo de los 100€ y aún ando detrás de comprar unos Blessing 2, así que los SSR son una opción económica de una marca que me atrae.


Presentación...

Los Moondrop SSR vienen presentados en una caja de cartón con una tapadera que se quita y con un dibujo de una cantante “anime” en la portada. Según la caja, SSR significa “Super Spaceship Reference” (Referencia de Super Nave Espacial), lo cual me parece un nombre bastante extraño para unos auriculares, pero quién soy yo para juzgar?

En la parte trasera de la caja hay una foto de los componentes de los IEMs, junto con un gráfico que más o menos encaja con los gráficos que me hicieron dudar sobre su compra cuando salieron.

Al abrir la caja, nos encontramos con los IEMs colocados en un recorte de espuma, recubierto de terciopelo, con los cables conectados. En la parte baja de la caja hay una pequeña caja de cartón (o de papel grueso) que contiene una pequeña bolsa de transporte y un par de tamaños más de puntas de silicona.

Debajo de esto se encuentra la típica tarjeta de garantía y manual de usuario. Por lo tanto, no hay nada excitante dentro de la caja excepto por los IEMs en sí (bueno, hay una bolsa útil pero no excitante).


Construcción, estética y confort…

Los SSR son enanos. Son un pelín más grandes que los RE-400 o RE-600S que he probado recientemente de Hifiman, pero no por mucho. Son suficientemente pequeños para quedarse a ras de las orejas, permitiendo acostarse de lado si uno quiere, sin embargo, no son tan cómodos como las alternativas de Hifiman que acabo de mencionar, debido mayormente al conector y la forma nativa del cable.

Ahora, el cable no es malo, en cuanto a especificaciones, aunque sí tiene pinta y sensación de barato al tacto. Está completamente recubierto de silicona transparente de punta a punta, con conectores en ambos extremos que parecen estar recubiertos del mismo material. Los conectores sobresalen de los IEMs y mientras que me quejé sobre el cable fijo de los Hifiman, en el caso de los SSR, los conectores salientes incrementan el tamaño de los auriculares bastante, lo cual significa que estás limitado a una sola orientación para llevarlos. Esto quita un poco en cuanto a confort pero siguen siendo bastante cómodos, al menos para mi anatomía personal.

La forma de los IEMs es distinta a la mayoría de los populares en la categoría económica, pareciéndose más a algo que podría salir de la casa de Campfire Audio en vez de las marcas más conocidas de este rango de precios.

En mi caso, los IEMs son blancos con un tornillo dorado, y mientras que me gusta la combinación de colores, al inspeccionarlos de cerca, la pintura no da impresión de buena calidad. La pintura parece ser una capa bastante gruesa y parece que podría haber sido aplicado con una brocha. El tornillo parece que fija el panel trasero con el cuerpo del IEM pero no estoy convencido de que no estén pegados con el tornillo sirviendo más de estética que otra cosa, pero no he intentado desmontarlos así que no estoy seguro.

Mi impresión general es que la construcción y estética son mediocres, no son terribles pero tampoco derrochan calidad.


Sonido…

Obviamente, en la categoría de los Sub 50€, mi enfoque principal es en el sonido para ver si son unos IEMs que ofrecen un rendimiento por encima de lo esperado en esta categoría.
Como he dicho al principio, resistía comprar los SSR durante bastante tiempo debido a los gráficos que ví y solo decidí comprarlos cuando múltiples personas me dijeron que suenan mejor de lo que parece sobre papel. Sobre papel ciertamente parecen un IEM que sería brillante y con falta de graves pero después de probar los dos modelos RE últimamente, me he dado cuenta de que no odio ese perfil de sonido (con cierta música) y creo que el gráfico de los SSR se parece mucho a lo que escuché con los modelos de Hifiman.

Este es uno de los gráficos a qué me refiero:


Los IEMs emplean un driver dinámico recubierto de berilio y un anillo de suspensión PU, con un circuito de alta densidad magnética N52. A ver, no voy a explicar lo que es eso porque no tengo suficientes conocimientos para hacerlo, digamos que se supone que es bueno y lo es.

No me malinterpretéis, no voy a clamar al cielo sobre lo excelentes que son estos IEMs de 40€ y como compiten con unos 1000€, pero lo que hacen bien, lo hacen realmente bien. Es una lástima que no hayan más cosas que estén realmente bien.

En el departamento de graves, no hay gran cosa en los sub-graves pero hay suficientes como para apreciar los retumbes en canciones como “No Mercy” de Gustavo Santaolalla. No son unos IEMs que te vayan a hacer vibrar la mandíbula pero al menos no están ausentes estas notas.

En el resto de los graves se comporta muy bien. No hay graves excesivos pero los graves que están presentes son detallados y bien definidos. Hay bastante velocidad en las notas bajas y los bombos son muy realistas. Soy fan de los drivers dinámicos, especialmente en los graves, y estos no defraudan. Mientras que no son unos IEMs para amantes de graves, son rápidos y resuelven las líneas complicadas de bajos y baterías muy bien. Diría que son un poco más cálidos que neutros en los graves, desde luego que son más cálidos de lo que me esperaba.

Pasando a los medios, en la zona baja hay suficiente presencia para asistir a los graves en ofrecer esa calidez. No son excesivamente cálidos y evitan la sensación de descontrol, resultando en un tono genial en líneas tocadas con un típico P-Bass. He pasado algo de tiempo escuchando cosas más antiguas como AC-DC, Police e incluso Ramones, todos con líneas de bajo que se presentan bien en los SSR (si, lo sé, soy un friki de los bajos!).

En el centro de los medios hay una pequeña caída pero sin ser demasiado ausente, ayudando a dar ese énfasis en la calidez pero sin dejarte con la sensación de que falten medios. Las voces se definen bien en todos los rangos y no dan impresión de que se escondan detrás de instrumentos. La canción “Make Some Noise” de Busta Rhymes & Lenny Kravitz está grabada de tal modo que la voz de Busta Rhymes está siempre a la sombra de la guitarra de Lenny Kravitz, y mientras que los SSR no lo arreglan, son unos de los IEMs que mejor trabajo hacen para que su voz sea inteligible.

En la parte alta de los medios hay una subida clara, empezando sobre los 1k y llegando a un pico sobre los 3k, antes de empezar a caer durante los agudos. Esto obviamente da una buena presencia a las voces pero puede resultar en un IEM “gritón”. En el caso de los SSR, algunas canciones pueden tener algo de presencia de más pero de nuevo no es tan malo como parece sobre papel. La canción “Down To The River To Pray” de Alison Kraus es una canción que puede resultar gritona cuando la presencia es demasiada, pero los SSR no es así y mantienen una buena separación entre las voces. “Hallelujah” de Pentatonix si puede carecer un poco de cuerpo cuando canta solo una voz, sin embargo, al entrar las armónicas de las otras voces, vuelve a arreglarse.

En el caso de instrumentos clásicos, de nuevo se definen bien y mientras que no soy ningún experto en música clásica, la pieza “Adagio for Strings, Op. 11a” interpretada por la London Philharmonic Orchestra es placentera y no es demasiado brillante ni brusco, aunque si hay partes donde sentía que le faltaba calidez a las cuerdas.

En los agudos hay una caída continua desde los 3k con algunos escalones por el camino. En general evita la sibilancia pero noté que algunas “S” de Lana Del Rey en “Hope is a Dangerous Thing” se presentaban de más. Lo cierto es que esta canción se puede convertir en irritante bastante rápido en auriculares sibilantes y aquí no fue el caso, solo que algunas “S” de la intro estaban demasiado presentes.

La caída en los agudos si me deja buscando un poco más de “aire”, como era también el caso con “Adagio for Strings” y otras canciones que sentía que necesitaban más espacio para respirar en los registros altos.

En cuanto a escena, son otros IEM que no encuentro muy ancho. Seguramente estén en la media o quizás un poquito mejor, pero están muy lejos de los ZAX que probé recientemente. La colocación de los instrumentos es decente y la transición entre izquierda y derecha es suave y consistente, probado con “Letter” como siempre, pero tampoco son nada espectaculares.

La velocidad y detalles son buenos, no he encontrado que perdieran el control en ningún momento, dando igual lo que les pusiera, y los detalles siempre parecían estar pero no siempre enfocados. El timbre es bastante realista con guitarras acústicas y similares pero los noté un poco raros con violines y cellos etc.


Conclusión…

Estos IEMs me dejan un poco tibio. Estoy impresionado con algunas de las cosas que hacen pero no llegan a excitarme con nada en particular.

El perfil de sonido en general es bastante placentero y no es lo que esperaba pero no es algo que elegiría la mayoría de las veces. Los detalles son buenos pero no excitantes, parece que algunos detalles destacan y otros tienes que buscarlos. Esos detalles están pero no resaltan.
La velocidad y definición de los graves son seguramente mis partes preferidas, aunque quizás se podían haber incrementado en un par de dB para mi gusto. Los medios y altos son muy placenteros pero, de nuevo, lejos de ser excitantes.

Mientras escuchaba estos IEMs, me daba la impresión que eran geniales con una canción y con la próxima me dejaban un poco decepcionado.

En fin, no tengo ninguna queja sobre estos auriculares, nada es terrible, pero son algo que no echaría de menos si no los tuviera en mi colección.

SenyorC